Se hizo realidad. Tras 5 años de intentos continuados tuvo que ser a la sexta prueba cuando todo se cumpliese. Desde la llamada de Javi, pasando por la firma del seguro y entrar en la Capilla de los Siete Dolores de Nuestra Señora con la ropa puesta, todo, absolutamente todo, pasaba como en una neblina onírica. Ahora sé que todo es verdad y que por fin puedo decir a boca llena:
¡¡SOY COSTALERO DE LOS SERVITAS!!
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ResponderEliminarcomo te suben las visitas eh jajajajajajaj....a tope con los servitas jajajajajaj...no te gusta na el fuet la piaraaa
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