Como diría el catedrático Genaro Chic: "Tras la conquista: la aculturación". La Colonia Bastilipensii hechó raíces en la calle Cardenal Cisneros al mando de Antonio Santiago y allí continúa disfrutando de las madrugadas por Monsalves o Herrera el Viejo y de Tejera el Lunes Santo. Un abrazo a los colonizadores visueños.
Dada la gentileza, y el transporte, del Sr. Pao se puede mostrar aquí lo que fue la mudá del paso de Cristo de la hermandad de la Madrugá. Por cierto, vaya recorrido insólito y "wapur" -como diría Yux- recorrió.
¡Espectacular! ¿Cómo treinta metros de nada hicieron que la plaza de San Juan de la Palma se llenase a las doce de la mañana? En palabras de algunos: "los fantasmas cuando salen a la callen vuelven loco al personal". En nada Nuestro Padre Jesús del Silencio en el Desprecio de Herodes concederá la luz a esos fantasmas y hará desaparecer el grisaceo cajón; entonces: también estaremos allí para verlo. Disfrutaremos aún más.
Una auténtica maravilla el paseo por la iglesia de Nuestra Señora de Consolación, vulgo los Terceros, en fechas en las que aquello rebosa pasos. Son instantaneas que espero pronto solo pueda ver por el ordenador: señal de que los Caballos vuelven a Santa Catalina.